Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

domingo, 1 de marzo de 2015

40 Día por la Vida - 2/3/2015


"Estar a favor de la vida no salva vidas; ser miembro activo de una asociación provida, sí"

Provida Valencia


Perú_Gloria Adaniya - gloriaadaniya@hotmail.com


Lectura para meditar (tomado del Evangelium Vitae)

19. ¿Dónde están las raíces de una contradicción tan sorprendente?
Podemos encontrarlas en valoraciones generales de orden cultural o moral, comenzando por aquella mentalidad que, tergiversando e incluso deformando el concepto de subjetividad, sólo reconoce como titular de derechos a quien se presenta con plena o, al menos, incipiente autonomía y sale de situaciones de total dependencia de los demás. Pero, ¿cómo conciliar esta postura con la exaltación del hombre como ser
«indisponible »?
La teoría de los derechos humanos se fundamenta precisamente en la consideración del hecho que el hombre, a diferencia de los animales y de las cosas, no puede ser sometido al dominio de nadie. También se debe señalar aquella lógica que tiende a identificar la dignidad personal con la capacidad de comunicación verbal y explícita y, en todo caso, experimentable. Está claro que, con estos presupuestos, no hay espacio en el mundo para quien, como el que ha de nacer o el moribundo, es un sujeto constitutivamente débil, que parece sometido en todo al cuidado de otras personas, dependiendo radicalmente de ellas, y que sólo sabe comunicarse mediante el lenguaje mudo de una profunda simbiosis de afectos. Es, por tanto, la fuerza que se hace criterio de opción y acción en las relaciones interpersonales y en la convivencia social. Pero esto es exactamente lo contrario de cuanto ha querido afirmar históricamente el Estado de derecho, como comunidad en la que a las « razones de la fuerza » sustituye la « fuerza de la razón ».
A otro nivel, el origen de la contradicción entre la solemne afirmación de los derechos del hombre y su trágica negación en la práctica, está en un concepto de libertad que exalta de modo absoluto al individuo, y no lo dispone a la solidaridad, a la plena acogida y al servicio del otro. Si es cierto que, a veces, la eliminación de la vida naciente o terminal se enmascara también bajo una forma malentendida de altruismo y piedad humana, no se puede negar que semejante cultura de muerte, en su conjunto, manifiesta una visión de la libertad muy individualista, que acaba por ser la libertad de los « más fuertes » contra los débiles destinados a sucumbir.
Precisamente en este sentido se puede interpretar la respuesta de Caín a la pregunta del Señor « ¿Dónde está tu hermano Abel? »: « No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano? » (Gn 4, 9). Sí, cada hombre es « guarda de su hermano », porque Dios confía el hombre al hombre. Y es también en vista de este encargo que Dios da a cada hombre la libertad, que posee una esencial dimensión relacional. Es un gran don del Creador, puesta al servicio de la persona y de su realización mediante el don de sí misma y la acogida del otro. Sin embargo, cuando la libertad es absolutizada en clave individualista, se vacía de su contenido original y se contradice en su misma vocación y dignidad.
Hay un aspecto aún más profundo que acentuar: la libertad reniega de sí misma, se autodestruye y se dispone a la eliminación del otro cuando no reconoce ni respeta suvínculo constitutivo con la verdad. Cada vez que la libertad, queriendo emanciparse de cualquier tradición y autoridad, se cierra a las evidencias primarias de una verdad objetiva y común, fundamento de la vida personal y social, la persona acaba por asumir como única e indiscutible referencia para sus propias decisiones no ya la verdad sobre el bien o el mal, sino sólo su opinión subjetiva y mudable o, incluso, su interés egoísta y su capricho.

Intención/motivación del día

Las hermosas palabras del ahora San Juan Pablo II que hemos ido revisando en la Encíclica Evangelium Vitae,  nos anuncia la infinita misericordia y  el amor perenne de Dios siempre en espera del retorno de sus hijos. Si bien la Iglesia ha condenado y condenará el terrible crimen del aborto, tiene palabras de esperanza, de aliento para la paz del alma a los que buscan arrepentidos: sanación,  reconciliación y perdón por la falta cometida. En el Libro de Ezequiel, cap. 18 nos dice que Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y que viva.

Cuando promueven el aborto no hablan de “la segunda víctima”: la madre, y/o el padre del niño abortado y demás involucrados incluso los que realizan los abortos,  tratan de minimizar u omitir  las consecuencias traumáticas físicas, psicológicas y espirituales que afectan por  años especialmente a las mujeres que abortan, dolor silencioso que atormentan sus vidas y no encuentran caminos para superarlos.   

Por todas las características de las manifestaciones fue nominado Síndrome Postaborto (SPA) por Vincent Rue,  pero intereses mas de tipo ideológico se resisten a admitirlo en las clasificaciones internacionales de los trastornos mentales (The  Diagnostic and Statistical Manual DSM III).  Se menciona por ello como Trastornos por estrés postraumático o algunos lo llaman Trastorno por estrés post-aborto. (TEPA). El Padre John J. Dillon en su libro “Un camino hacia la esperanza” menciona” el aborto es un evento traumático que necesita ser aceptado, resuelto y curado”

El arrepentimiento del hecho consumado,  no encuentra muchas veces el camino de la reconciliación completa con Dios, con el hijo y especialmente consigo mismo. ¡Qué difícil resulta perdonarse, no es suficiente el tratamiento psicológico requiere la reconciliación con el de quién viene la vida!.

Debemos tener en cuenta este lema: “Toda vida importa” si no se pudo salvar la vida del niño perdido por el aborto, ayudemos a salvar  la vida de la madre afectada.

El haber tenido oportunidad de recibir capacitación  y  participar en el desarrollo del  programa de los Retiros de Viñedos de Raquel me han permitido comprobar las dolorosas manifestaciones y heridas que los expertos expresan como consecuencia del trauma postaborto,  la necesidad de los afectados de encontrar caminos para superar la dolorosa vivencia y evidenciar  los resultados efectivos en los participantes en los Retiros de Viñedos de Raquel que les brinda un proceso de recuperación  seguro y eficaz.

Los ministerios post-aborto son bendiciones, dones y riqueza para nuestra Iglesia Católica, gracias a personas e instituciones que inspiradas por el Espíritu Santo han creado programas especializado para brindar ayuda a nuestros hermanos afectado. Entre ellos tenemos el Programa de Viñedos de Raquel cuya fundadora y creadora del Manual de El Retiro de Viñedo de Raquel es la Dra. Theresa Karminski Burke e igualmente valiosísimos son los  programas de acompañamiento pastoral como el  Ministerio del Proyecto Raquel creado en Milwaukee, EEUU   especialmente a nivel de Latinoamérica promovido por Vida Humana Internacional por Vicki Thorn, fundadora del Proyecto Raquel y directora de la oficina Nacional de Reconciliación y sanación Post-Aborto , el  Proyecto Esperanza liderado en América  por la Dra. Elizabeth Bunster  y otros valiosos programas similares que  ayudan a la sanación de las heridas, la reconciliación y a mostrar el poder del amor incondicional de Dios. A ellas y a todas las personas que han creado programas con el mismo objetivo, el Señor las colme de bendiciones por ser instrumentos maravillosos y ejemplos  de amor al prójimo.

Oremos para que estos programas cuenten con el apoyo necesario para su difusión, se incrementen líderes que los desarrollen eficazmente para atender a tantas hermanas y hermanos que sufren las consecuencias por los abortos provocados, uno de los males graves de este siglo..  .
Santa María, Virgen de la Dulce Espera  ruega por todas las madres embarazadas y sus niños por nacer.


ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana
ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén



Enlaces de interés
Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)

No hay comentarios:

Publicar un comentario