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martes, 7 de octubre de 2014

40 días por la vida 2014_2 día 14

40 días por la vida
Segunda jornada 2014
24 de septiembre al 2 de noviembre
“La opción de la eutanasia es más grave cuando se configura como un homicidio que otros practican en una persona que no la pidió de ningún modo y que nunca dio su consentimiento. Se llega además al colmo del arbitrio y de la injusticia cuando algunos, médicos o legisladores, se arrogan el poder de decidir sobre quién debe vivir o morir. Así, se presenta de nuevo la tentación del Edén: ser como Dios... De este modo, la vida del más débil queda en manos del más fuerte; se pierde el sentido de la justicia en la sociedad y se mina en su misma raíz la confianza recíproca, fundamento de toda relación auténtica entre las personas”.
SAN JUAN PABLO II
Encíclica Evangelium vitae

Perú_Gloria Adaniya - gloriaadaniya@hotmail.com

Reflexión


¿QUÉ ES LA "CULTURA" DE LA MUERTE?
aciprensa

El término "cultura" de la muerte se refiere a una mentalidad, a una manera de ver al ser humano y al mundo, que fomenta la destrucción de la vida humana más débil e inocente por parte de los más fuertes y poderosos, de los que tienen voz y voto. El término "cultura" de la muerte fue acuñado por el Papa Juan Pablo II en su Encíclica El Evangelio de la Vida, publicada en 1995.

En realidad la "cultura" de la muerte comenzó cuando, satanás engañó al hombre y éste, por su propia voluntad, cayó en el pecado, y ha sido en los últimos siglos que esta "cultura" de la muerte ha asumido unas características sin precedentes. "Con las nuevas perspectivas abiertas por el progreso científico y tecnológico surgen nuevas formas de agresión contra la dignidad del ser humano, a la vez que se va delineando y consolidando una nueva situación cultural, que confiere a los atentados contra la vida un aspecto inédito e inicuo: amplios sectores de la opinión pública justifican atentados contra la vida en nombre de los derechos de la libertad individual, y sobre este presupuesto pretenden la impunidad e incluso la autorización por parte del Estado, con el fin de practicarlos con absoluta libertad y además con la intervención gratuita de las estructuras sanitarias" (El Evangelio de la Vida, núm. 4).

Aquí el Papa Juan Pablo II nos dice que la nueva forma que ha asumido la "cultura" de la muerte no tiene precedentes en la historia y aún peor que antes. Ello se debe, a que el progreso científico y tecnológico de los últimos tiempos, que por una parte es una bendición de Dios por todo el bien que hace, por otra, sin embargo, en manos de gente mala, ha sido utilizado para hacer el mal y para hacerlo a gran escala, como nunca antes.

Pero ello no es lo peor. Juan Pablo II explica que lo nuevo, de esta "cultura" de la muerte, es el hecho de que gran parte de la sociedad la justifica en nombre de una falsa libertad individual, e incluso ha logrado, en muchos países, que el gobierno la legalice y que un gran sector de la comunidad médica la practique.

El aborto, la eutanasia y la manipulación de embriones son los ejemplos más tristes de esta situación que describe el Papa. Ya no se trata principalmente de una matanza de seres inocentes por medio de guerras y atropellos bélicos, sino de una silenciosa y sutil, pero más aún nefasta destrucción de la vida humana, que cuenta incluso con la aprobación de un gran sector de la sociedad, con el amparo de la ley y que es perpetrada precisamente por algunos de aquellos que se supone sean los primeros defensores de la vida: los médicos y otros profesionales de la salud.

Motivación del día


Estamos viviendo tiempos muy difíciles  para los que promovemos una cultura de vida: los medios de comunicación, la manipulación de informaciones, los medios económicos, los puestos de poder, los intereses personales e internacionales pareciera que ya la batalla la tienen ganada y no hay mucho por hacer.

Los medios utilizados para promover la gran industria del aborto, la anticoncepción, la ideología de género, la educación hedonista desde la niñez, la destrucción de la familia, el poder político y económico  para implementarlos pueden desalentar a los promotores de la vida que van perdiendo la cercanía y fe en Dios, porque realmente es la lucha de David contra Goliat. Son tan limitados los  medios y recursos materiales que contamos para contrarrestarlos.

Cuantos hermanos nuestros que padecen en carne propia los efectos de esta corriente antivida, incluso dentro del ambiente familiar influenciados por la manipulación de información o por actitudes de indiferencia y no compromiso por la lucha por la vida debilitan naturalmente las propias convicciones

Mantenerse firmes y continuar la lucha, Intentar contrarrestar y padecer los efectos de las corrientes antivida no es fácil, pareciera que fuera mucho más cómodo dejar que la corriente avance porque no hay lugar a ganar frente a esta guerra desigual, pero ¿será una prueba para medir nuestra fe?, Muchas veces nos quedará solamente la oración y ¿podremos mantener nuestra fe? Creemos verdaderamente en el efecto de nuestra oración y pedido insistente a nuestro Buen Dios?

Viene a bien meditar profundamente este pasaje del evangelio de Lucas 18, 1-8
Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer. «Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme justicia contra mi adversario!" Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme."» Dijo, pues, el Señor: «Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» 
¿Podemos dudar de la justicia y bondad de Dios que es todo amor y bondad? El Señor tiene su tiempo, las respuestas no siempre son automáticas,  y son tantos pedidos que tenemos para hacerle en estos tiempos difíciles para la humanidad por el avance de la Cultura de muerte y para nuestra iglesia que sufre  terrible persecución especialmente en lugares intolerantes a la libertad religiosa. Hoy más que nunca debemos ser persistentes en nuestras oraciones, reforzar nuestra fe para trabajar en el lugar que el Señor nos ha destinado para construir  un mundo más solidario cómo el Señor quiere para todos nosotros.
Benditos sean a los que el Señor inspiró a promover la campaña de oración y ayuno por la vida, porque con más razón si sabemos que dos  se unen a orar en su nombre Él se hace presente, cuanto más si somos cientos o miles los que  nos unimos en la misma plegaria por la vida. Él viene cada día en nuestro prójimo, pero cuando Él vuelva, como él nos lo dijo, que será en cualquier momento cuando menos lo esperemos, Dios permita  nos encuentre en oración y con firme fe como el Señor espera de nosotros.

Oración del día


Oremos por todas las víctimas inocentes que sufren y/o  mueren como consecuencia de una sociedad que promueve una cultura de muerte: por los niños por nacer, por  las  víctimas de actos terrorista, por las guerras y sus consecuencias, por los ancianos abandonados, por los que sufren persecución por sus creencias religiosa, para que nuestra persistente oración sea atendida por nuestro Buen Dios en bien de nuestros hermanos.

ORACIÓN POR LA VIDA


Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana

ORACIÓN ECUMÉNICA


OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

Enlaces de interés


Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)


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