Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

jueves, 1 de julio de 2010

SU PERTENENCIA A LA VIDA LES HACE PERSONA.


No hay discusión ninguna en cuanto se es persona o no. Desde que hay un ser vivo en el vientre de su madre, sea en este momento, un segundo, unos minutos u horas o unos días o meses más tarde, la característica que define a la persona es pertenecer a la especie humana. Y un ser vivo, a pesar de ser un embrión o neonato, un feto o lo que quieran ustedes calificar es una persona desde el momento que se define como perteneciente a la persona humana.

No es, y yo tenía ese error, que en potencia es una persona, sino que su pertenencia, desde que es fecundado, a la especie humana le da el derecho a ser calificado como persona. Y toda persona tiene derecho a la vida. Por lo tanto, si es privada de su derecho a la vida es asesinada y, disfracen como quieran disfrazar tal acción, cada vez que se irrumpe en la vida de un ser humano (persona) con la intención de privarle de su vida se está matándole.

Y ya pueden tergiversar las leyes, suavizarlas, hacer demagogia y, en apariencias, convencerse o tratar de demostrar lo contrario que impedir que los seres vivos, nacidos en el vientre de sus madres, vean la luz del sol es matarlos. Y por muchas leyes y justificaciones la vida de una persona nunca se puede matar, aún en casos extremos y dramáticos.

Esta sociedad tan avanzada en derechos y libertades, sólo en apariencias, no avanza en nada en cuanto a la igualdad y dignidad de la persona. Desde el principio unos hicieron de otros esclavos, hace años unos seleccionaron su raza ante los demás desechando a los otros como seres inferiores, y ahora, por otros conductos, los unos por abrazar el hedonismo placentero de pensar sólo en ellos, excluyen a los otros porque les molestan a sus intereses.

Siempre hay un interés, bien sea de sometimiento, de pureza o de bienestar, pero en todos impera el egoísmo y la prepotencia de arrogarse el derecho a mandar sobre los otros. En nada hemos avanzado, porque la libertad y la vida a la que el hombre, por el hecho de ser persona, tiene derecho, se le es quitada. Su dignidad, que le es propia e inherente al hecho de ser persona, se le arranca por el hecho de dictar unas leyes y de constituirse en dueños y señores de todo lo creado. Es el poder totalitario que subyace bajo las apariencias de libertad, pero que en nada se diferencia de los otros.

Seguirán adelante, como los otros siguieron por un tiempo, pero no podrán aguantar tanto porque matar es matar, y la libertad auténtica del ser humano alzará su voz para defender la vida en poco tiempo. Aunque sea por razonamientos tan evidentes que les hagan caer que si se mata la vida se acaba la vida, porque todos somos necesarios en un mundo donde tú necesitas de mí y yo de ti.

Mientras, nosotros podemos continuar nuestra lucha particular uniendo nuestras fuerzas y dando nuestro respaldo político a aquellos que estén dispuestos a defender y abolir el aborto. Ya, nuestros hermanos de Méjico, empezado a moverse, (ver aquí). Nosotros podemos hacer otro tanto.




No hay comentarios:

Publicar un comentario