Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

lunes, 23 de febrero de 2015

40 Días por la Vida - 24/2/2015


"Empieza por hacer lo necesario, luego lo posible y de pronto te encontrarás haciendo lo imposible"

SAN AGUSTÍN


Bolivia_Elisa Lanza Sevilla  - elilanza17@hotmail.com

Lectura para meditar (tomado del Evangelium Vitae)

« ¿Qué has hecho? » (Gn 4, 10): eclipse del valor de la vida

13. Para facilitar la difusión del aborto, se han invertido y se siguen invirtiendo ingentes sumas destinadas a la obtención de productos farmacéuticos, que hacen posible la muerte del feto en el seno materno, sin necesidad de recurrir a la ayuda del médico. La misma investigación científica sobre este punto parece preocupada casi exclusivamente por obtener productos cada vez más simples y eficaces contra la vida y, al mismo tiempo, capaces de sustraer el aborto a toda forma de control y responsabilidad social.

Se afirma con frecuencia que la anticoncepción, segura y asequible a todos, es el remedio más eficaz contra el aborto. Se acusa además a la Iglesia católica de favorecer de hecho el aborto al continuar obstinadamente enseñando la ilicitud moral de la anticoncepción. La objeción, mirándolo bien, se revela en realidad falaz. En efecto, puede ser que muchos recurran a los anticonceptivos incluso para evitar después la tentación del aborto. Pero los contravalores inherentes a la « mentalidad anticonceptiva » —bien diversa del ejercicio responsable de la paternidad y maternidad, respetando el significado pleno del acto conyugal— son tales que hacen precisamente más fuerte esta tentación, ante la eventual concepción de una vida no deseada. De hecho, la cultura abortista está particularmente desarrollada justo en los ambientes que rechazan la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción. Es cierto que anticoncepción y aborto, desde el punto de vista moral, sonmales específicamente distintos: la primera contradice la verdad plena del acto sexual como expresión propia del amor conyugal, el segundo destruye la vida de un ser humano; la anticoncepción se opone a la virtud de la castidad matrimonial, el aborto se opone a la virtud de la justicia y viola directamente el precepto divino « no matarás ».

A pesar de su diversa naturaleza y peso moral, muy a menudo están íntimamente relacionados, como frutos de una misma planta. Es cierto que no faltan casos en los que se llega a la anticoncepción y al mismo aborto bajo la presión de múltiples dificultades existenciales, que sin embargo nunca pueden eximir del esfuerzo por observar plenamente la Ley de Dios. Pero en muchísimos otros casos estas prácticas tienen sus raíces en una mentalidad hedonista e irresponsable respecto a la sexualidad y presuponen un concepto egoísta de libertad que ve en la procreación un obstáculo al desarrollo de la propia personalidad. Así, la vida que podría brotar del encuentro sexual se convierte en enemigo a evitar absolutamente, y el aborto en la única respuesta posible frente a una anticoncepción frustrada.
Lamentablemente la estrecha conexión que, como mentalidad, existe entre la práctica de la anticoncepción y la del aborto se manifiesta cada vez más y lo demuestra de modo alarmante también la preparación de productos químicos, dispositivos intrauterinos y « vacunas » que, distribuidos con la misma facilidad que los anticonceptivos, actúan en realidad como abortivos en las primerísimas fases de desarrollo de la vida del nuevo ser humano.


Intención/motivación del día

Quiero contarles un brevísimo resumen de las maravillas de Dios a través de la Dulce Espera:

“Hace ya casi 14 años, en Bolivia, iniciamos un trabajo intenso  de evangelización por la Vida a la cabeza de nuestra SEÑORA de la Dulce Espera, a través de todos estos años son más de 1500 familias visitadas por Ella, son esposos jóvenes que esperaban largamente la llegada de un hijo a su vida. Cientos  de  ellas habían pasado por muchos tratamientos que la ciencia y la medicina les ofrecían, y después de vivir  periodos de mucha angustia, estress y  tensiones familiares, lamentablemente no conseguían aquello que solo Dios da:  LA VIDA.

Por cosas de Dios encontraron el  camino, una respuesta a su dolor: conocieron a la Virgen de la Dulce Espera y poniendo sus ojos en Dios, con mucha fe, alegría y esperanza, estos matrimonios se abrieron a la Verdad acerca del don de la Vida, los hijos y el matrimonio.

Con mucho amor empezaron a entender que el  Señor tiene un plan para ellos , y su tiempo no es el nuestro, por tanto han aprendido a esperar y a abandonarse a la voluntad del Dueño de la Vida.

Podemos dar testimonio que hemos visto la mano sanadora de Dios  en cientos  de familias, testimonios maravillosos, milagros que dan Gloria a Dios  y gratitud a Nuestra Madre.

Nuestra Señora de la Dulce Espera que intercedes tiernamente ante cada suplica de  tus hijos que buscan concebir un bebe, nos haces  entender que nada es imposible para Dios!! "

Pongamos en nuestras oraciones a todos aquellos matrimonios que añoran la llegada de un hijo a su hogar,

Nuestra Señora de la Dulce Espera: Ruega por nosotros!

 ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana
ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén



Enlaces de interés
Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)

No hay comentarios:

Publicar un comentario