Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

martes, 18 de octubre de 2011

40 días por la Vida 2011_02_22


Cuarenta días por la Vida
28 de Setiembre al 6 de Noviembre 2011
Día 22
19/10/2011

Colombia_Margarita Gnecco

“Las leyes que legitiman la eliminación directa de seres humanos inocentes están en contradicción total e inconciliable con el derecho inviolable a la vida...”


SS. JUAN PABLO II, EVANGELIUM VITAE


Reflexión


¡Cristo ha Resucitado! Por su Resurrección, Él ha destruido el poder de la muerte, y por ende el poder del aborto. El resultado de esta batalla por la Vida ya ha sido decidida: ¡La Vida es victoriosa!

Oración del día


Oremos para que todos los que luchan por la vida puedan extender esta victoria a cada rincón de nuestra sociedad.


Motivación del día

Usted ¡Puede hacer la diferencia hoy!
Pertenecemos a la única familia humana de Dios. Fuimos creados a imagen suya. Salvados y rescatados por Jesucristo. Nadie puede ser neutral ante el aborto, porque destruye millones de nuestros hermanos. Así como no podemos mostrarnos indiferentes ante el crimen de un recién nacido, tampoco podemos permanecer indiferentes ante la matanza de los bebes por nacer.


Es un argumento de amor, interferir para salvar a nuestro hermano ó hermana que están en necesidad. Por lo tanto, el mensaje que debemos transmitir es: el aborto es mi problema; es un problema de todos y cada uno de los seres humanos. 


La Parábola del Buen Samaritano nos permite lograr esa fortaleza que posiblemente necesitamos para luchar por la vida de los inocentes.
 

En el camino de Jerusalén a Jericó, un hombre fue atacado por unos bandidos. Pasaron por allí un sacerdote y un levita pero no se detuvieron a ayudarlo. A pesar que conocían la Ley y los Profetas, pasaron de largo. ¿Por qué?
 

Una de las razones podría ser que tuvieron miedo. La carretera de Jerusalén a Jericó es peligrosa, porque tiene muchas curvas que se prestan para los ataques por los ladrones que fácilmente se pueden esconder no muy lejos de sus víctimas. Tal vez el sacerdote y el levita que pasaron de largo se preguntaron “Si me detenido a ayudar a este hombre qué me pasaría a mi? Posiblemente los bandidos que lo atacaron están todavía por aquí. Esta es una carretera peligrosa. Mejor sigo mi camino.”
 

Algunas veces nosotros también nos hacemos las mismas preguntas. Si hablo muy fuerte sobre las víctimas del aborto ¿qué me pasaría a mi? ¿Posiblemente me enfrentaría a una persecución, ó puede que encuentre oposición, que me llamen monotemático, ó que pierda popularidad, si me involucro en la causa por la defensa de la vida de los inocentes?
 

Pero pasó también por allí el Buen Samaritano y el se planteó la pregunta en otro sentido. El no se preguntó “Si ayudo a este hombro, ¿qué me pasaría a mi? El Buen Samaritano se preguntó “Si no ayudo a este hombre ¡qué le pasaría a el? Y precisamente esta es la pregunta que nos debemos hacer nosotros. Si yo no lucho contra este flagelo del aborto ¿Qué les puede pasar a los bebes por nacer? Si yo no participo en la Campaña Cuarenta Días por la vida ¿Qué les pasará a aquellos bebes inocentes y débiles, marginados de nuestra sociedad, que no tienen a nadie que hable por ellos.
 

El problema del aborto nos concierne a todos y su solución también es de todos.
Pensemos que:

  • Los grandes logros en la historia, empezaron con la inspiración de una persona una idea o un deseo de cambiar una situación negativa.
  • Lo que transforma un pensamiento en un logro es la determinación, perseverancia y la paciencia de cada persona
  • Con la ayuda de Dios, todo es posible. El ya venció la muerte, Unámonos a su victoria por medio de la oración y el ayuno. 

“Juro que nunca permaneceré en silencio cuandoquiera y dondequiera
Que haya seres humanos padeciendo sufrimientos y humillaciones.
Debemos siempre asumir una posición. La neutralidad ayuda al opresor,
nunca a la víctima. El silencio encubre al que atormenta, nunca a quien
es atormentado.” Elie Weisel, sobreviviente del Holocausto.




ORACIÓN ECUMÉNICA


OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana

Enlaces de interés:

No hay comentarios:

Publicar un comentario