Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

jueves, 29 de enero de 2009

Día 23


Día 23
Sábado, 7 de Marzo de 2009
Me parece fácil que un padre tenga hijos, pero me parece muy difícil que los hijos tengan un verdadero padre”.

JUAN XXIII

Reflexión

Un niño por nacer no es asunto de opinión, no es una fantasía, y menos una cosa de la que se puede disponer y matar. Un niño por nacer es un ser tan humano como uno ya nacido.

Intención del día

Pidamos respeto para todos los embriones humanos poseedores ya de un alma espiritual, eterna.

Motivación del día

SATANÁS, LA NEW AGE Y LOS MATANIÑOS-QUEMAIGLESIAS
I
La agencia internacional ACI Prensa publica que un grupo de “Feministas españolas invitan a quemar iglesias católicas”
, durante una serie de manifestaciones, días antes del 21 de octubre de 2008, debidas a la presencia de un barco holandés en los puertos de Valencia, donde se acepta a bordo mujeres embarazadas a fin de conducirlas hacia aguas internacionales, para practicarles el aborto, de conformidad con leyes vigentes en Holanda.

El reporte periodístico explica que el “barco de la muerte” produjo “importantes manifestaciones a favor de la vida en la ciudad”, mientras un reducido grupo de Feministas distribuía cajas de cerillos (fósforos) donde se ve la imagen de una iglesia en llamas con la leyenda “la única iglesia que ilumina es la que arde ¡contribuya!”.

Todo esto confirma, debe añadirse, la existencia de una profunda corriente de provocación homicida que, además del aborto, no dudaría en acometer cualquier barbaridad que se propusiera, en especial contra el catolicismo que denuncia y no se allana a sus incalificables tendencias.

Viéndose en minoría ante los manifestantes contrarios al asesinato de los niños en el vientre de sus madres, las activistas de la muerte se retiraron del lugar, donde, según la información citada, se manifestaron los días 18 y 19 de ese mes.

La gravedad de los hechos obliga a observar con suma atención el pensamiento y acción que nutren las inclinaciones de tales manifestantes abortistas, quienes también, como una prueba más de su extravío espiritual, incitan a incendiar los templos católicos. ¿Cómo no creer que lo mismo les dará si las iglesias propuestas para su destrucción, están llenas de feligreses, siendo partidarias de matar a sus propios hijos o, bien, a los de terceras mujeres a quienes recomiendan hacerlo?

Esto último conduce, directamente, a otra reflexión: Quienes promueven o practican el aborto, forman parte, lo sepan o no, de esa tenebrosa espiral de desprecio y odio destructivo contra la vida que se identifica con los campos donde se experimenta con seres humanos, nonatos y de todas las edades, recurriéndose a cualquier crueldad imaginable en nombre del poder y la ciencia, si bien esto último todavía permanece semioculto, en tanto lo otro es ya motivo de escándalo público. Y sí, no se dude de que se trata de la misma escuela de depredadores señores de la guerra, barones de la droga y activistas interesados de la destrucción masiva, amos de laboratorios químico-farmacéuticos, lo mismo financiadores y promotores de la New Age que de la preservación de especies animales en peligro de extinción…

Es un hecho palpable que esa cultura a la que, con tanto tino, nuestro amado Juan Pablo II denominara, cultura de la muerte, viene convenciendo a un indeterminado número de mujeres de que tienen derecho de asesinar a sus propios hijos: para mayor crueldad, en los momentos de su mayor indefensión, es decir, durante el embarazo, cuando dependen absolutamente de ellas. Tan monstruosa convicción, agréguese, forma parte de una variada oferta de emancipación y modernidad que los enemigos del género humano promueven mundialmente, como parte de sus planes totalitarios, a la vez que, cada vez más explícitamente, niegan a Nuestro Señor Jesucristo, a su Santísima Madre, la Siempre Virgen María, y la misma existencia del Infierno.

Cualquier argumento para tratar de justificar tan deshumanizada conducta, cae por su propio peso. Si Caín mata a Abel por celos, envidia u odio, ¿por qué algunas mujeres deciden deshacerse de sus hijos de ésta o de cualquier otra manera? Y si rebasa las posibilidades de este trabajo, el abordar las secuelas emocionales y físicas del aborto. ¿qué decir de las consecuencias espirituales, de la tensión a que queda sometida el alma, de frente a su propia condenación, si un arrepentimiento oportuno y sincero no la impide?
II
El padre Gabriel Amorth, conocido exorcista del Vaticano (An Exorcist More Stories –Más historias de un Exorcista–, editorial Ignatius, 2002)
estudia las causas de la posesión diabólica en los seres humanos y, entre otras, identifica el “Endurecimiento Grave de Pecado”, explicando que Judas Iscariote es el ejemplo clásico en el Evangelio.

Abunda: “Las muchas personas quienes se abandonan a sí mismos a perversiones sexuales, a la violencia, y a las drogas, caen dentro de este grupo. El horrendo crimen del aborto agrava esta situación; sus terribles repercusiones claramente son vistas durante los exorcismos, porque el liberar a una víctima quien es culpable de haber cometido aborto, usualmente requiere un período de tiempo muy largo. Debida a la actual devastación de la familia y a la laxitud de la moral, las repercusiones que provienen del azote del aborto son mucho más comunes que anteriormente. Al tomar en cuenta todos estos factores, podemos comprender el porqué el número de individuos agobiados por dolencias malignas (se) ha multiplicado.”

Un apunte biográfico que aparece en Wikipedia dice que el padre Gabrielle Amorth (Módena, 1 de mayo de 1925) es el mayor exorcista de la Ciudad del Vaticano en la Arquidiócesis de Roma, quien afirma haber intervenido personalmente en alrededor de 70.000 exorcismos. Es fundador de la Asociación Internacional de Exorcistas (1990) de la que, hasta el 2000 fue presidente de honor.

Por otra parte, pero sirviéndonos de enlace el Padre Amorth entre el anterior y el siguiente caso, cada vez se hace más evidente el hecho de que la actividad satánica, que atenaza al mundo, ha venido infiltrando mayores espacios propios en la Iglesia Católica, de modo sistemático, ideado, orquestado y fomentado por quienes se arrogan el derecho absoluto de decidirlo todo para la existencia humana, es decir, por aquéllos que se proponen gobernar el mundo a su antojo, valiéndose de toda suerte de crímenes, temores, depravaciones, malas inclinaciones y otras flaquezas propias y ajenas.
III
Apúntase lo anterior porque, más allá de las bien conocidas “católicas” que reclaman libertad para eliminar a los niños por nacer
(¿En verdad, pueden ser “católicas” al mismo tiempo?), tampoco faltan ya algunos sacerdotes consagrados que debiendo ser, cada uno, un Alter Christus, en la práctica se muestran obradores de iniquidad, lo cual sería imposible si no viniera en su auxilio, al menos, cierto relajamiento propicio, dado entre sus particulares superiores.

En efecto, la propia agencia ACI, en la misma fecha del despacho noticioso antes citado, informa acerca de esta otra dolorosa realidad: “Sacerdotes brasileños repartieron propaganda a favor de políticos abortistas”. Y dice:

“Río de Janeiro, 21 Oct. 08 (ACI). A pesar de la oposición de la Arquidiócesis de Sao Paulo, un polémico grupo de sacerdotes brasileños autoproclamado "Forum de Católicos por la Justicia" repartió durante el fin de semana miles de folletos apoyando la candidatura de Marta Suplicy, conocida abortista y promotora de las uniones homosexuales, a la prefectura de Sao Paulo.”

Según la información disponible, un par de presbíteros, al menos uno de ellos vinculado a una acusación de pedofilia, participantes además en diversas pastorales sociales, “emitieron un texto denominado ‘Carta a los Cristianos’ en el que se proponen ‘desterrar los prejuicios de los fieles’ hacia los políticos que defienden el aborto y las uniones entre personas del mismo sexo.”
Más adelante, la nota informativa de ACI-Prensa abunda:

”Según el Movimiento para la Defensa de la Vida, el polémico folleto no menciona que la candidata Suplicy, junto con el gobierno del presidente Lula, tiene una historia de alianzas con intereses extranjeros para financiar la difusión del aborto en el Brasil, incluso contra la opinión de prácticamente toda la población.” (Hasta aquí, la nota informativa).

Ese Alter Christus, ese Otro Cristo, si lo fuera, ¿no tendría que estar ocupado en los asuntos del Padre Eterno, en lo esencial, que es salvar las almas de la muerte del pecado? ¿De dónde provienen aquéllos frutos? Vamos, ni siquiera el peor activista del Demonio, en su mayor ceguera, podría imaginar a Jesucristo como promotor de la homosexualidad y el aborto. ¿De dónde, entonces, argumentar que lo que se proponen es desterrar eso que llaman prejuicios de los fieles, cuando lo que hacen, en realidad, es respaldar conductas condenadas en las Escrituras, con toda contundencia?

Si el Deuteronomio (22, 5) prohíbe al hombre vestirse como mujer, ¿no le prohíbe, todavía más, el desempeñarse sexualmente como tal? ¿Acaso no incluye, explícitamente, el mismo principio, a la mujer? Y sin San Pablo, en su primera epístola a los Romanos (1, 24-32) precisa, con total firmeza, que, por sus concupiscencias, hombres y mujeres son entregados al desenfreno de sus pasiones, de manera que prevé su castigo, ¿no conlleva la Enseñanza una condena absoluta, tanto del aborto, conforme al Primero y Quinto Mandamientos y al amor debido al prójimo, como de los apetitos sexuales desordenados y contrarios a la naturaleza?

Y siendo nuestro Dios el Padre Amoroso que nos revela Jesucristo, llegado el momento ¿no tomará medidas radicales contra quienes matan, así, a sus hijos amados y retan su bondad y paciencia? Y siendo nuestro Padre el Dios de la Misericordia, ¿acaso la tendrá para quienes levantan el puño en su contra y le lanzan al rostro los cadáveres de esos indefensos, entre los indefensos, e inocentes entre los inocentes, pequeños asesinados, si los culpables no se corrigen a tiempo, con verdadero arrepentimiento? ¿Y qué hará con los cómplices, los indiferentes, con quienes optan por la comodidad, por las conveniencias, por una “modernidad” degenerada o por una supuesta tranquilidad que resuma la sangre de las víctimas de los incontables crímenes que se cometen todos los días?

Frente a tan graves pecados y sus previsibles consecuencias, los miembros de nuestra Santa Madre Iglesia, además de oponernos ante el mundo a la cultura de la muerte, en todas sus manifestaciones, debemos clamar al Cielo tenga Misericordia, como dice la Oración por los Concebidos que se dirige a la Virgen María: “Señora y Madre nuestra, protege a los no-nacidos y a todos los habitantes del mundo. Amén.”

Nota final: Esta inimaginable oleada de sangre inocente, como tantas otras atrocidades que se cometen HOY DIA, NO es pieza de algún museo con que pretenda escandalizarse a la inadvertida y comodina, acomodaticia sociedad moderna, por hechos sucedidos cientos de años atrás, tal como ocurre en determinados museos del Centro Histórico de la Ciudad de México…
Colaboración de: Walter López Koehl - México

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertosa causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

ORACIÓN POR LA VIDA

OH María, aurora del mundo nuevo, Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud urante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida.
Amén
Juan Pablo II

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