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sábado, 22 de marzo de 2014

40d por la Vida 2014_01: 38

Cuarenta días por la Vida
13 de Febrero al 24 de Marzo 2014
Día 38 – 22/3/2014

Uruguay_María de las Nieves Freira , 

“La familia recibe la misión de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa”.

Exhort. Apost. Familiaris consortio 17

Motivación del día

Llamado a ser el Custodio del Redentor, «José... hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer» (Mt 1, 24). Es para asegurar la protección paterna a Jesús por lo que Dios elige a José como esposo de María.

San José ha sido llamado por Dios para servir directamente a la persona y a la misión de Jesús mediante el ejercicio de su paternidad; de este modo él coopera en la plenitud de los tiempos en el gran misterio de la redención y es verdaderamente «ministro de la salvación»[21]. Su paternidad se ha expresado concretamente «al haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio, al misterio de la encarnación y a la misión redentora que está unida a él; al haber hecho uso de la autoridad legal, que le correspondía sobre la Sagrada Familia, para hacerle don total de sí, de su vida y de su trabajo; al haber convertido su vocación humana al amor doméstico con la oblación sobrehumana de sí, de su corazón y de toda capacidad, en el amor puesto al servicio del Mesías, que crece en su casa»[22].

La liturgia, al recordar que han sido confiados «a la fiel custodia de san José los primeros misterios de la salvación de los hombres»[23], precisa también que «Dios le ha puesto al cuidado de su familia, como siervo fiel y prudente, para que custodiara como padre a su Hijo unigénito»[24]. León XIII subraya la sublimidad de esta misión: «El se impone entre todos por su augusta dignidad, dado que por disposición divina fue custodio y, en la creencia de los hombres, padre del Hijo de Dios. De donde se seguía que el Verbo de Dios se sometiera a José, le obedeciera y le diera aquel honor y aquella reverencia que los hijos deben a su propio padre»[25].


Reflexión

Si San José hubiera sido un hombre contemporáneo, envuelto en la neblina de la cultura de la muerte, más de uno le hubiera aconsejado que obligara a su mujer a abortar. Al fin y al cabo, el niño concebido era un hijo no esperado, no programado, ni siquiera era suyo.

Pero José, no pensó en si ese embarazo cuadraba o no con sus planes, sino en si cuadraba con los planes de Dios. Y por ello, siguió su camino, y cumplió su misión, proteger y cuidar la nueva Vida que crecía ya en el vientre de María.

¡El Hijo de Dios necesitó de alguien que lo protegiera desde el momento de su concepción! ¡Protejamos nosotros también la Vida!

Y no dudemos en rechazar el camino que nos marcan, el de la cultura de la muerte. Nosotros,sintámonos orgullosos de seguir, como san José, nuestro propio camino, el de la Vida.

Los invito a leer la exhortación Apostólica REDEMPTORIS CUSTOS que el Papa Juan Pablo II dedicó a la figura y la misión de San José en la vida de Cristo y de la Iglesia.

Oración del día

Pidamos por el padre cuyo hijo murió con su cooperación y consentimiento... que el Señor le conceda la gracia del arrepentimiento para reconciliarse con Dios.

Y pidamos también por el padre que quiere salvar la vida de su hijo por nacer, pero se ve imposibilitado de hacerlo, porque la ley permite el aborto a sola demanda de la mujer; que por la intercesión de San José, ese niño salve la vida, y si ya ha sido abortado, que Jesús, que es todo ternura, le dé a ese padre su consuelo.


ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén


Enlaces de interés:

Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés, árabe)


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