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jueves, 10 de octubre de 2013

40d por la Vida 2013-2_17

Cuarenta días por la Vida
25 de Setiembre al 3 de Noviembre 2013
Día 17 – 11/10/2013

Bolivia_Padre Miguel Manzanera  


“El aborto es el acto más diabólico que puede cometer el hombre”.

BEATA MADRE TERESA DE CALCUTA

Reflexión

Cuando irresponsablemente se genera una vida humana, no se la valora como el don que es ni se medita en las consecuencias que deviene por el desprecio a ella..

Oración del día

Oramos para que los niños en el vientre de sus madres sean protegidos, para que puedan nacer y ser bienvenidos a la comunidad Cristiana por medio del Bautismo.

Motivación del día

Aborto: crimen diabólico
Tal como el gran Papa Juan Pablo II denunció, el mayor desafío que enfrenta la humanidad es el drama del aborto. Alrededor de 40 a 50 millones anuales de niños por nacer son sacrificados cruelmente en el aborto, el mayor genocidio en la historia de la humanidad.

Si bien en tiempos pasados no se conocía exactamente la identidad biológica de este ser humano al que se le quita la vida, hoy en día la ciencia con los avances biológicos y biogenéticos, corroborados por técnicas fotográficas y ecográficas, han disipado cualquier duda sobre la naturaleza humana de ese ser viviente.

Solamente por ignorancia o por mala fe se puede afirmar que el embrión no es todavía un ser humano que ha iniciado su desarrollo, impulsado por su propio dinamismo endógeno, correlato visible del alma invisible. Por ello la Iglesia Católica declara que ya desde la concepción existe un ser humano creado por Dios a su imagen y semejanza.

Las mujeres que abortan, no raras veces se encuentran en situaciones angustiosas y piensan equivocadamente que así solucionarán el problema de un embarazo no previsto o no querido. Esta situación puede mermar su capacidad de decisión y, por lo tanto su culpabilidad.

Sin embargo los aborteros actúan de manera fría y cruel. Motivados por dinero, siegan la vida de seres humanos en gestación, totalmente inocentes e indefensos. Otras personas promueven campañas para la realización impune e incluso legal de estos actos aberrantes.

Por ello el aborto y el infanticidio, realizados con alevosía y premeditación, constituyen un crimen abominable (Concilio Vaticano II, GS 51), achacable a la perversión diabólica que confunde mentes y atrofia conciencias.

Un referente bíblico de este horrendo crimen era el sacrificio de niños que eran pasados por el fuego según un rito cananeo en honor del dios Molek y que se practicaba en un quemadero no lejos del templo de Jerusalén. Tal horrible práctica fue condenada en la Ley de Dios con el exterminio de sus autores (Lv 20, 1-5).

Ya desde su inicio la Iglesia Católica ha considerado la defensa de los niños en gestación como una de sus tareas prioritarias, tal vez la más importante, ya que la vida es el primero y más fundamental de todos los derechos del ser humano, imagen y semejanza de Dios, con el que Jesús se identifica. “Lo que hagan a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron” (Mt 25, 40).

ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

Enlaces de interés:

Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)

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