Últimas reflexiones

Últimas Reflexiones

lunes, 4 de marzo de 2013

40d por la Vida 2013_I 20


Cuarenta días por la Vida
13 de Febrero al 24 de Marzo 2013
Día 20 – 5/3/2013

Chile_Gabriel Gonzalez Villegas - gabrielgonzalez.villegas@gmail.com  


 “Conformarse con la voluntad de Dios es la oración más hermosa del alma cristiana”.

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Reflexión

Al meditar sobre la muerte de Cristo, recordemos las muchas mujeres que han muerto por causa de los supuestos "abortos seguros y legales".

Oración del día

Oremos para que todos los que luchan por la vida puedan extender esta victoria a cada rincón de nuestra sociedad.

Motivación del día
(Fe y Razón)
Vivimos en un tiempo en que la relatividad es la diosa vigente y nos olvidamos profundamente de nuestras bases impregandas de principios y valores cristianos, incluso, cambiar de posición, es visto como un signo de madurez y amplitud de pensamiento y desde el punto de vista externo de los cristianos, se nos ve mejor como personas, como cristianos,  porque somos capaces de comprender a otros que estan más confundidos y nuestra leve claridad que se aleja de la fe, nos hace ver como dice la Biblia, ser luz en el mundo, pero esto, es parte de una enfermedad que se viene introduciendo en nuestro ser, como un cancer que penetra en nosotros sin darnos cuenta, hasta que ya es tarde para combatirla.
En nuestros países hoy se legisla de muchas maneras, y no todos estamos atentos a estas situaciones, es mejor dejar llevarse, que vivir alerta a lo que nos vaya a pasar. El Padre Josef Kentenich, en uno de sus libros comenta, “que los instrumentos de Dios deben vivir con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios”, de esta manera, estaremos atentos a todas la corrientes, que quieren no solo desintegrar la familia, sino que confundir a toda persona, con la no existencia de Dios en Nosotros, menos que existe. Así, hoy y en el nombre de dios progreso, podemos destruir cualquier intención de querer volver al camino que Jesucristo nos señaló junto a María Santísima.
Estamos en el año de la Fe. Y no solo debemos vivirla en la fuerza del Espíritu Santo, sino pedir fuerza para crecer en ella, como semillero y cultivador del alma humana. Mensajero del soplo de Dios en nosotros, custodio de siete talentos que debemos cultivar.
Si recordamos la encíclica FIDES ET RATIO dirigida a los Obispos de la Iglesia Católica sobre las relaciones entre Fe y Razón de fecha 1998.09.14, podemos recordar algunos pasajes que nos indican que esta situación es muy antigua, pero sino estamos atentos y recordamos nuestra historia de Iglesia, podría pensarse que esto es pasajero y de poco tiempo y creer que en algún momento desaparecerá y todo se arreglará milagrosamente, como algunas cosas que vemos y ocurren, sin saber que alguien esta luchando por evitar todo lo que nos separe de Dios.

“San Agustín. El gran Doctor occidental había tenido contactos con diversas escuelas filosóficas, pero todas le habían decepcionado. Cuando se encontró con la verdad de la fe cristiana, tuvo la fuerza de realizar aquella conversión radical a la que los filósofos frecuentados anteriormente no habían conseguido encaminarlo. El motivo lo cuenta él mismo: « Sin embargo, desde esta época empecé ya a dar preferencia a la doctrina católica, porque me parecía que aquí se mandaba con más modestia, y de ningún modo falazmente, creer lo que no se demostraba —fuese porque, aunque existiesen las pruebas, no había sujeto capaz de ellas, fuese porque no existiesen—, que no allí, en donde se despreciaba la fe y se prometía con temeraria arrogancia la ciencia y luego se obligaba a creer una infinidad de fábulas absurdísimas que no podían demostrar ».38 A los mismos platónicos, a quienes mencionaba de modo privilegiado, Agustín reprochaba que, aun habiendo conocido la meta hacia la que tender, habían ignorado sin embargo el camino que conduce a ella: el Verbo encarnado.39… 
Justamente aquí está la novedad alcanzada por los Padres. Ellos acogieron plenamente la razón abierta a lo absoluto y en ella incorporaron la riqueza de la Revelación. El encuentro no fue sólo entre culturas, donde tal vez una es seducida por el atractivo de otra, sino que tuvo lugar en lo profundo de los espíritus, siendo un encuentro entre la criatura y el Creador.  Sobrepasando el fin mismo hacia el que inconscientemente tendía por su naturaleza, la razón pudo alcanzar el bien sumo y la verdad suprema en la persona del Verbo encarnado. Ante las filosofías, los Padres no tuvieron miedo, sin embargo, de reconocer tanto los elementos comunes como las diferencias que presentaban con la Revelación. Ser conscientes de las convergencias no ofuscaba en ellos el reconocimiento de las diferencias.
 42. En la teología escolástica el papel de la razón educada filosóficamente llega a ser aún más visible bajo el empuje de la interpretación anselmiana del intellectus fidei. Para el santo Arzobispo de Canterbury la prioridad de la fe no es incompatible con la búsqueda propia de la razón.  En efecto, ésta no está llamada a expresar un juicio sobre los contenidos de la fe, siendo incapaz de hacerlo por no ser idónea para ello. Su tarea, más bien, es saber encontrar un sentido y descubrir las razones que permitan a todos entender los contenidos de la fe. San Anselmo acentúa el hecho de que el intelecto debe ir en búsqueda de lo que ama: cuanto más ama, más desea conocer. Quien vive para la verdad tiende hacia una forma de conocimiento que se inflama cada vez más de amor por lo que conoce, aun debiendo admitir que no ha hecho todavía todo lo que desearía: « Ad te videndum factus sum; et nondum feci propter quod factus sum ».42 El deseo de la verdad mueve, pues, a la razón a ir siempre más allá; queda incluso como abrumada al constatar que su capacidad es siempre mayor que lo que alcanza. En este punto, sin embargo, la razón es capaz de descubrir dónde está el final de su camino: « Yo creo que basta a aquel que somete a un examen reflexivo un principio incomprensible alcanzar por el raciocinio su certidumbre inquebrantable, aunque no pueda por el pensamiento concebir el cómo de su existencia [...]. Ahora bien, ¿qué puede haber de más incomprensible, de más inefable que lo que está por encima de todas las cosas? Por lo cual, si todo lo que hemos establecido hasta este momento sobre la esencia suprema está apoyado con razones necesarias, aunque el espíritu no pueda comprenderlo, hasta el punto de explicarlo fácilmente con palabras simples, no por eso, sin embargo, sufre quebranto la sólida base de esta certidumbre. En efecto, si una reflexión precedente ha comprendido de modo racional que es incomprensible (rationabiliter comprehendit incomprehensibile esse) » el modo en que la suprema sabiduría sabe lo que ha hecho [...], ¿quién puede explicar cómo se conoce y se llama ella misma, de la cual el hombre no puede saber nada o casi nada ».43
Se confirma una vez más la armonía fundamental del conocimiento filosófico y el de la fe: la fe requiere que su objeto sea comprendido con la ayuda de la razón; la razón, en el culmen de su búsqueda, admite como necesario lo que la fe le presenta.

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana
Enlaces de interés:

Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)

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