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lunes, 27 de septiembre de 2010

40 Días por la Vida - 06

Cuarenta días por la Vida

22 de Septiembre al 31 de Octubre 2010

Lunes, 27 de Septiembre de 2010

“La globalización nos puede hacer más cercanos, pero no por eso nos hace más hermanos”.

CARDENAL JUAN LUIS CIPRIANI

Reflexión

Un niño por nacer no es asunto de opinión, no es una fantasía, y menos una cosa de la que se puede disponer y matar. Un niño por nacer es un ser tan humano como uno ya nacido.

Intención del día

Pidamos respeto para todos los embriones humanos poseedores ya de un alma espiritual, eterna.

Motivación del día


Advirtamos a nuestros familiares, amigos y personas que nos acepten y a quienes no nos acepten, acerca de los engañosos mensajes de las agencias especializadas de las Naciones Unidas sobre la familia y el respeto a la vida de los no nacidos. Bajo engañoso lenguaje ocultan perversas intenciones atadas a la cultura de la muerte.

La ONU en su laberinto (I)

Por Miguel Antonio Espino Perigault
miguelespinop@hotmail.com

Durante los últimos cuatro años, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha sufrido un progresivo deterioro en su naturaleza y en su imagen, según sus proclamados objetivos de paz y desarrollo de los pueblos y naciones; objetivos que inspiraron a sus fundadores hace medio siglo. Este deterioro se detrás del rimbombante título de “Objetivos de Desarrollo del Milenio” (ODM), los cuales, en realidad, constituyen una calamidad anunciada. Y es que bajo el prometedor título, que se repite como un estribillo de falsas esperanzas, se ocultan los gérmenes de la destrucción de la milenaria civilización que conocemos. Una civilización forjada en avances y dilaciones; pero siempre con esperanzas, porque se nutre de los valores que nos legaron griegos y romanos, el judaísmo y el Islam y, sobre todo, el cristianismo que los depura y enriquece transformándolos en un nuevo mensaje universal de vida y amor. Una civilización que se fundamente en los valores de la familia como núcleo de la sociedad, de la vida, como supremo don de Dios y de la libertad responsable.

Nada de esto, sin embargo, nos promete la ONU en sus engañosos Objetivos del Milenio (ODM). Por el contrario, hay señales inequívocas, percibidas y comprobadas, denunciadas reiteradamente por organizaciones y movimientos ONGs bienintencionados en todo el mundo, sobre todo de parte del mundo árabe y alguna que otra nación cristiana. A los pueblos se les irrespeta su cultura y se les avasalla con amenazas e imposiciones. Este nuevo “colonialismo cultural”, como ha sido llamado, cuenta con la complicidad de agentes internos venales, como sucede en cualquier confrontación ideológica o bélica. .Por ello, quizá, algunos gobiernos irresponsables esperan pasivamente que los Objetivos del Milenio resuelvan todos los problemas del desarrollo: los de salud, de educación, de economía y demás propios de aquél.

Pero el desarrollo al que se refieren los programas de la ONU no es el que se merecen nuestros pueblos, ni el que probablemente se imaginan. No al menos el de los pueblos de tradición cristiana, judaica ni islámica, que representan a la inmensa mayoría de los hombres. Y es que la ONU ha venido promoviendo nuevos supuestos derechos humanos y sociales mediante acuerdos para imponer reformas legales y constitucionales que favorecen a los ODM; acuerdos que son acompañados de interpretaciones caprichosas, entendidas según el denunciado “lenguaje de género”. Esto ha sucedido con la complicidad o la ignorancia de los representantes de los gobiernos ante las Naciones Unidas, la mayoría de los cuales, seguramente, nombran a sus embajadores para salir de ellos o para premiarlos políticamente, con lo que se convierten, éstos, en el figurines de salón para asistir a las recepciones y firmar documentos que, probablemente, no han consultado ni leído. En fin, embajadores ineptos, desinformados o entregados a las perversas y engañosas tareas de imponer la agenda oculta contra la cultura de la vida y la familia, y a favor de la cultura de la muerte. Aunque la mayoría de importantes documentos negativos no son vinculantes, resultan fácilmente manipulables y manipulados por los poderes interesados, para imponerlos bajo amenazas económicas. Víctimas de estas acciones han sido casi todos los países latinoamericanos. Panamá también ha sido víctima, por la ineficiente labor de representantes ante la ONU en el pasado. El actual gobierno puede, sin embargo, iniciar una nueva política que rectifique las omisiones y las faltas cometidas en ese sentido, pues podrá contar con el apoyo de dinámicos grupos pro-vida y pro-familia, así como de grupos confesionales de diferentes denominaciones. Durante el gobierno anterior, los grupos pro-vida y pro-familia lograron engavetar un engañoso proyecto de ley de salud sexual promovido por dirigentes criollos de las políticas abortistas y homosexuales de la ONU, alentados desde ultramar. La cancillería debe instruir claramente a nuestros representantes en ese sentido.

Las denuncias hechas contra los abusos y arbitrariedades de la ONU se hallan abundantemente documentadas en numerosas organizaciones internacionales, sobre todo la respetable Catholic Family & Human Rights Institute (www.c-fam.org) adscrita a a la ONU. Tales políticas y proyectos tienen que ver con programas de salud y educación, principalmente. Por medio de funcionarios, quienes actúan como agentes de una verdadera confabulación, se pretende imponer una agenda destructora de los valores de la cultura tradicional. Es una agenda marcadamente laicista anti religiosa, principalmente nti-cristiana, disfrazada de humanismo.

Bajo el engañoso lenguaje de género, utilizado para interpretar los documentos nuevos y hasta los originales de la ONU, se presentan los programas de Salud Sexual y Reproductiva, control de la natalidad (aborto, esterilización), y los de educación de género (homosexualidad). Líderes tan perversos como mediocres, cual el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama (campeón del movimiento gay universal), y su flamante Secretaria de Estado, la feminista fundamentalista, Hillary Clinton, líder mundial del infanticidio llamado aborto, cuentan con una legión de igual género de unos y otras al servicio de estas tareas innobles. En este sentido, la gran potencia norteamericana, considerada campeona de los derechos humanos y de la democracia entendida según su propia Constitución Política enraizada en los valores cristianos y en la Carta de las Naciones Unidas, se ha convertido en la amenaza invisible para los pueblos de cultura cristiana. Detener la política laicista y neo-imperialista dirigida por Obama es un deber de auto defensa y de servicio a nuestros pueblos y al mismo pueblo norteamericano, cuyo valores tradicionales, adoptados por sus “founding Fathers”- padres fundadores- que marcaron el rumbo de esa nación desde su nacimiento.

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor,a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II
Encíclica: Evangelium Vitae sobre el Valor y el Carácter Inviolablede la Vida Humana


Enlaces de interés:


Oraciones en otros idiomas (inglés, italiano, finlandés)

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